
El martes pasado no fue uno de mis días más grandiosos, se torno aburrido y con ansiedad de recibir cierta llamada de cierta persona con quien me gusta charlar y si se puede compartir más momentos, así pasaron las horas y la noche tan impredecible como ella sola sabe llegar esparció su oscuridad.
Mientras revisaba algunas cosas por acá y por allá en el inter, grande la sorpresa fue cuando encontré una foto, puesta con malicia supongo y con el motivo de hacerme sentir mal cuando la viera, y creen ustedes, lo consiguió, rápidamente busqué explicaciones en mi cabecita, pero yo sola no podía responderlas, así que decidí dormir sin llantos pero con esa angustia de una lágrima en el cerebro.
Ya en mis sueños no existía tormenta alguna, fue entonces que llegó a mí un visitante muy agradable, el Grande Sabina me saludó e iniciamos una charla casi hasta el amanecer, hablamos de todo un poco, aunque creo que de ese poco mucho más, pregunté entonces “Cómo huir cuando no quedan islas para naufragar al país, donde los sabios se retiran del agravio de buscar labios que sacan de quicio, mentiras que ganan juicios tan sumarios que envilecen el cristal de los acuarios de los peces de ciudad”, él muy sonriente y un poco distraído al ver tantos retratos en mi cuarto de figuras históricas y otras tantas de mi familia no dijo nada y siguió sonriendo, comentó de sus viajes y de aquellas aventuras vividas y que desearía vivir aún, aunque su edad no lo permita.
Me dije entonces quizás no me ha escuchado e igual seguí charlando, le conté ciertas cosas de mí, me preguntó otras tantas que supo como sabérmelas sacar, fue entonces que prendió un cigarrillo y sentí unas ganas tremendas de que lo compartiera conmigo; ya con toda la historia contaba mencioné que “Compartimos la misma toalla, distintos sudores…que fui su medio limón, su chéri, su lección de español, su desliz, su comme ci, su comme ça”, pero que ahora eso no bastaba y que pese a que él repetía en muchos encuentros lo tanto que me amaba o que aún me ama y cantaba con esa voz no tan entonada que sin mí “su casa era una oficina, un teléfono ardiendo en la cabina, una palmera en el museo de cera, un éxodo de oscuras golondrinas”, ahora ya no sabía si creerle, respiré muy profundo y seguimos charlando.
Con su dejo español me pidió un vaso de alcohol, me reí y sin saber de dónde sacar solo el ceño fruncí, parece que comprendió la señal y es que en mi casa nadie toma, bueno está bien lo confieso, solo yo, pero prometo dejar de hacerlo cuando el roble que aún no siembro en mi patio trasero sobrepase el segundo piso.
Ya muy cerca y sentado a mi izquierda me mostró un par de canciones que escribió bajo la sombra de aquella guitarra que lo acompaña en cada concierto. Instantes después me miró fijamente y tocando mi hombro susurró lo siguiente: “Tiene la vida un lánguido argumento que no se acaba nunca de aprender, sabe a licor y a luna despeinada que no quita la sed”, es así que algún día no muy lejano pequeña alquimista todos sabrán que “Aunque nunca me callo, guardo un par de secretos, lo digo de hombre a hombre, de mujer a mujer. Ni me caso con nadie, ni guardo pa' mis nietos, por no tener no tengo, ni edad de merecer” y si supieras que yo también bajo muchas estaciones lloré “Mirando en el retrovisor los semáforos del miedo, ando buscando un alquiler un cuarto de pensión y una canción capaz de hacer de tripas corazón”.
Miré el reloj y se acercaban las 5am, no quería que se fuera, pero era preciso que partiera, hecho una palmadita en mi espalda, me dio un apretón de manos, no faltó el abrazo y el beso no quise recibirle, pues le dije que me lo diera en la próxima llegada y sabina con una carcajada silenciosa afirmó que estaba bien.
Antes de partir pronunció “Que el cielo está en el suelo, que el bien es el espejo del mal. Cómo contarte que al tren del desconsuelo si subes no es tan fácil bajar. Cómo decirte, que el cuerpo está en el alma, que Dios le paga un sueldo a Satán. Cómo contarte, que nadie va a ayudarte si no te ayudas tú un poco más. Qué consejos voy a darte yo que ni siquiera se cuidar de mí” y es así que terminando su última palabra de mi cuarto se esfumó, me recosté pensando que todo era más que un sueño, porque eso fue lo que pasó, un sueño en el cual charlar con el maestro sirvió de fortaleza para volver a comprender que solo yo y nadie más que yo, debe ser capaz de hacerme sentir mal, bien, super bien y que solo yo podré resistir las cosas que vengan, y como ven no fue una noche de llantos pero si de una lágrima en el cerebro.
sabinaaa es genialll...es mejor compañia que la ingrata soledad y que la nostalgia, de esas que te hacen un nudo en la garganta.
ResponderEliminares mejor tener una cancion de sabina, un cigarrillo y una botella de vino.
chevre tu post
ufff! se lo que se siente, y lo voy a sentir el miercoles en la bombonera...
ResponderEliminarAh Carajo! bien ah! me has sorprendido, bien redactado, has concatenado muy bien las canciones de Sabina con tu sentir! este tipo de post me gustan mucho :) te felicito aunque no te srivba de mucho :)
ResponderEliminarGracias niño grande y como dices fue mi manera de expresar mi sentir, ahora si me merezco una estrellita jajaja.
ResponderEliminar“Que el cielo está en el suelo, que el bien es el espejo del mal. Cómo contarte que al tren del desconsuelo si subes no es tan fácil bajar. Cómo decirte, que el cuerpo está en el alma, que Dios le paga un sueldo a Satán. Cómo contarte, que nadie va a ayudarte si no te ayudas tú un poco más. Qué consejos voy a darte yo que ni siquiera se cuidar de mí”... me gusto!!
ResponderEliminarDefinitivamente Sabina escribe de una forma genial y la melodía que acompaña a cada una de sus canciones es exquisito...De su último disco VINAGRE Y ROSAS - su canción "AGUA PASADA" - "...Las canciones de amor que no quisiste andan rodando ya por las aceras,las tocan las orquestas de los tristes, pa que baile don nadie con cualquiera..."
ResponderEliminarjaja muy divertido me llamaron la atencion varias cosas para empezar las lagrimas en tu cerebro (pucha hasta en la parte subconsciente jaja) aproposito de eso me tienes q decir para tener un reloj en sueños cosa q puedo ver la hora y no levantarme tarde jajajaja
ResponderEliminarsi sabina es el es un letrista genial q bueno q usaste la parte del languido argumento de la vida, el q sabe a licor q no quita la sed jeje y no la ultima parte de ese tema q habla de diasa pasados como hojas de libros sin leer xq me suenan a tus epocas de pensar y repensar jaja
una pregunta q sentiste cuando joaquin te miro fijamente y te hablo con voz susurrante eh
Bueno pues amigo arcanio...tener cerca a sabina así sea solo un sueño, es tan fascinante y estremecedor a la vez, pues es un ser humano de mundo...definitivamente por este sueño reflexioné y volví a comprender varias cosillas, gracias por tu comentario.
ResponderEliminarEl gran Sabina...sabe!
ResponderEliminarSaludos Annie! *mily! ;)
o mandarina ;) o magita!
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